Mes: noviembre 2016

Haz un alto en el camino

Spiritual practice

Si leíste mi anterior post puede que hayas tenido tiempo de reflexionar un poco estos días acerca de lo que te conté sobre el estrés y cómo éste puede tener consecuencias  tangibles en tu vida. Por otro lado, te hablé de la importancia que tiene el ser capaces de anclarnos en el presente para así evitar ser víctimas de ese exceso de futuro que nada nos aporta más allá de preocupaciones innecesarias.

Este es un tema que considero de vital importancia porque la vorágine mental en la que nos encontramos inmersos no nos permite muchas veces ver las cosas con claridad, y nos produce un sufrimiento que bien podríamos ahorrarnos tan sólo haciendo un cambio en nuestra actitud mental.

Si has ido siguiendo mis publicaciones o si has leído acerca del tema, ya debes saber que la meditación es una herramienta perfecta para vivir en el presente, y más importante aún, su práctica de manera periódica aporta beneficios que pueden marcar un antes y un después en tu vida. En uno de mis anteriores posts quise proporcionarte algunos consejos para empezar a poner en práctica la meditación en tu día a día, y te anuncié que probablemente seguiría posteando y proporcionándote recursos para que pudieras avanzar en tu práctica. Pues bien, hoy no estoy sola en mi cometido y de hecho me hace especial ilusión aprovechar este post para darte una buena noticia.

Míriam Martín, psicóloga y coach especializada en mindfulness, lanzará en breves un curso  que a mi parecer no deberías perderte por nada del mundo. Se trata de un curso de 21 días de meditación en el que te proporcionará todas las herramientas que necesitas para empezar de una vez por todas a meditar de forma efectiva.

A mí me habría gustado tener algo así cuando empecé a meditar pero mi experiencia acabó siendo más autodidacta, así que quisiera que tú tuvieras el máximo número de recursos posible a tu alcance para que no albergues dudas y empieces a apostar por el bienestar que la meditación puede proporcionarte.

Creo que esta podría ser una buena oportunidad para ti porque por experiencia te digo que el precio del curso no tiene nada que envidiarle a otros similares que yo haya visto,  especialmente si te apuntas durante los primeros días. Aquí te dejo el enlace para que puedas apuntarte desde hoy mismo:

Curso ’21 días de Mindfulness y Meditación guiada’

Esperando que te sea de utilidad te invito como siempre a compartirme tu experiencia con la meditación en los comentarios y aprovecho para desearte un buen inicio de semana. ¡Nos vemos en el próximo post! 🙂

Bajo la sombra del estrés

A field in the countrysideEn uno de mis recientes posts te hablaba del éxito y de lo mucho que me gusta esta palabra por todo el significado positivo que abarca. Por si no tuviste ocasión de leerlo aquí te lo dejo para que puedas hacerlo ahora: https://wordpress.com/post/meditadamente.com/1228.

En el post de hoy quisiera hacer mención de otra palabra muy sonada en estos tiempos que seguramente parezca menos amistosa para la mayoría de las personas, siendo en muchas ocasiones tildada de enemiga: el estrés.

El estrés es algo que todos experimentamos o hemos experimentado alguna vez en nuestra vida, y quien no lo haya hecho puede sentirse muy afortunado, puesto que lamentablemente aqueja a muchas personas en todo el mundo. Debido a lo anterior, considero que no es necesario ahondar en lo que constituye el estrés en si pero sí que me gustaría que exploráramos juntos algunas estrategias para abordarlo. Aprender a lidiar con el estrés es algo de vital importancia para evitar que en el futuro pueda desembocar en enfermedades de todo tipo, pero lamentablemente las personas tienden a simplemente ignorarlo y enterrarlo, sin tener consciencia del potencial daño que puede causarnos.

Vale decir que el estrés no es algo antinatural, es sencillamente un mecanismo inherente al ser humano a modo de respuesta ante determinadas situaciones que representan un peligro potencial para nosotros. Quizás en el pasado nos fuera de utilidad para la supervivencia y perpetuación de nuestra propia especie, pero en la actualidad existen ya pocas situaciones que representen una amenaza real, de modo que el estrés que experimentamos en la mayoría de ocasiones es desmesurado y totalmente innecesario.

Sin embargo, puede que lo anterior no nos resulte tan extraño si consideramos el ritmo frenético de vida que mayoritariamente llevamos de trabajo y todo tipo de responsabilidades que atender, que contribuye significativamente a que el estrés haga acto de presencia. La buena noticia es que podemos (aunque resulte difícil de creer) conservar la calma a pesar de las circunstancias, y no sólo eso, debemos por todos los medios tratar de que así sea porque nada es demasiado valioso como para sacrificar nuestra paz interior. Al fin y al cabo, de qué sirve ‘llegar a todo’ si acabas dejándote la salud por el camino? ¿Qué habrás conseguido? Quizás cosas externas pero habrás descuidado lo más importante, que es tu salud física, mental y emocional.

Quisiera compartir contigo algunas estrategias para combatir el estrés que considero que pueden serte útiles y hasta el momento a mí me han funcionado:

· Aprender a establecer prioridades.- Básicamente no podemos pretender llegar a todo. Por lo general tendemos a crear una lista interminable de cosas por hacer, pero no nos damos cuenta de que no todas ellas son igual de importantes. Por ello es muy aconsejable priorizar aquellas tareas que verdaderamente merezcan ser completadas en este preciso instante, dejando para más tarde aquellas de menor importancia.
· Ser realista.- Va un poco en línea con el punto anterior pero quisiera insistir en este aspecto. Nuestro tiempo lamentablemente es limitado y el día no tiene más de 24 horas, y por supuesto hay que dedicar las necesarias al descanso y la alimentación, por lo que ser realistas nos ayudará a calibrar aquello que verdaderamente seamos capaces de abarcar con el tiempo disponible, sin volvernos locos con planificaciones poco realistas.
· Quererse y ser paciente con uno mismo.- A veces somos demasiado exigentes con nosotros mismos y no entendemos que hay varios factores que entran en juego e inciden directamente en nuestro rendimiento, tales como nuestro estado de humor, nivel de cansancio, entre otros. Por ello, debemos analizar cómo nos sentimos y en base a ello (y con mucho cariño) hacer lo que esté en nuestra mano sin sobrepasar nuestros límites.
· Ánclarse en el presente.- Es muy importante anclarnos en el presente puesto que el estrés nace en gran medida del exceso de futuro y de estar constantemente proyectándonos hacia él creándonos en nuestra mente un escenario de algo catastrófico que podría ocurrirnos, cuando por lo general la realidad acaba difiriendo bastante de lo que nuestra imaginación se empeñaba en hacernos creer. Vivir en el presente nos ayuda a eliminar ese exceso de futuro y disfrutar en mayor medida de lo que tenemos en este preciso instante, algo que indiscutiblemente repercute favorablemente en nuestra salud.

Y tú, vives actualmente con más estrés del que te gustaría? ¿Qué estrategias utilizas para combatirlo? Me gustaría conocerlas, así que anímate a dejármelas en los comentarios :).

¡Hasta el próximo post!