Mes: febrero 2017

Tu sufrimiento es opcional

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El tema del post de hoy me interesa profundamente y quisiera que reflexionáramos juntos acerca del mismo. Lo vemos en todas partes, nos lo muestran la televisión y los medios de comunicación constantemente, lo percibimos en los ojos de otras personas y lo experimentamos en carne propia. No hablamos de una enfermedad o de un síndrome que se manifiesta sólo en algunos casos y en ciertas personas, sino de una condición que es inherente al ser humano. Hoy hablamos de sufrimiento.

El sufrimiento no es algo que precise ser definido, es algo que bien podríamos considerar ineludible en algún momento de nuestra vida, y sin embargo quizás haya una pregunta que podríamos hacernos más convenientemente : ¿Por qué sufrimos?.

Al preguntarnos sobre el por qué de nuestro sufrimiento quizás podamos experimentar cierta sensación de enfado o frustración, puesto que pensamos que es injusto lo que nos sucede, que a otros no les ha tocado y que el azar ha cargado en nuestra contra por alguna razón que desconocemos.

Bien, esa es una de las posturas que podemos adoptar para abordar el sufrimiento, pero quizás no sea la más conveniente, no crees?

Reflexionando un poco acerca de lo anterior, una nueva pregunta podría surgirnos: ¿Cabría la posibilidad de que en realidad estemos eligiendo sufrir en muchas ocasiones sin darnos cuenta? Numerosos libros nos hablan precisamente de ésto y tratan de advertirnos acerca de la relación tan estrecha que existe entre el sufrimiento y el tiempo, y paso a profundizar un poco más en ésto.

Si te fijas, todos los momentos en los que has sufrido ha sido a expensas de escapar de tu presente y pensar en algo desagradable que te sucedió en el pasado o incluso quizás en algo que temas pueda sucederte en el futuro. Pero, y en este preciso instante, ¿existe algún motivo por el cual deberías sufrir? Te invito a que mires a tu alrededor y reflexiones unos segundos acerca de ésto.

Con lo que acabo de decirte no pretendo banalizar el sufrimiento que pueda experimentar ningún ser humano, sino más bien tratar de advertir el hecho de que éste constituye una elección de la propia persona, pero para adquirir una mayor comprensión al respecto quizás debamos aprender antes a distinguirlo del dolor.

El autor Eckhart Tolle nos habla muy bien acerca de este tema en su libro El poder del Ahora. Rescato a continuación un fragmento que creo que nos describe algo muy interesante:

“La atención consciente sostenida corta el vínculo entre el cuerpo-dolor y tu proceso de pensamiento, y pone en marcha el proceso de transmutación. Es como si el dolor se convirtiera en combustible para la llama de tu conciencia, que a partir de ese momento arde con más fulgor. Este es el significado esotérico del antiguo arte alquímico: la transmutación de metales inferiores en oro, o del sufrimiento en conciencia. La división interna se cura y vuelves a estar completo. A partir de entonces tu responsabilidad consiste en no crear más dolor […]”.


Te invito a leer este libro si aún no es has tenido ocasión de hacerlo, para mí es uno de los mejores libros que he leído nunca acerca de esta temática, y dicho sea de paso, es uno de mis libros favoritos sin lugar a dudas. Aquí te dejo un enlace para que puedas adquirirlo ahora:

Eckhart Tolle – El Poder del Ahora

El autor nos ofrece una conclusión reveladora, y es que el sufrimiento es en realidad el resultado de magnificar y/o prolongar nuestro dolor a través de nuestro estado mental y emocional. El dolor puede perfectamente existir, bien sea a nivel físico o a nivel emocional, pero podemos abordarlo desde la aceptación en el momento presente sin tratar de añadirle más energía negativa con nuestro pensamientos y juicios sobre el mismo, para así no crear más sufrimiento en nuestra vida. Haciendo ésto estaremos gestionando nuestro dolor de una manera sin duda más saludable y podremos recuperarnos de él más rápidamente.

Al darnos cuenta de que el sufrimiento es una elección que hacemos nosotros mismos, podemos decidir vivir este momento presente, en el cual el sufrimiento no puede subsistir, y dejarnos sorprender por el alivio que se siente, por la belleza que encierra el simple hecho de observar nuestro ahora, sin más adornos por nuestra parte.

Por otro lado, el sufrimiento tampoco debería ser visto como algo indeseable a lo que debamos tener cierta aversión, sino que podemos verlo como un mensaje encubierto que puede revelarnos mucho acerca de quiénes somos, de nuestros anhelos y nuestras necesidades. Podemos, por lo tanto, utilizar el sufrimiento a nuestro favor si sabemos interpretarlo adecuadamente y aprender de él.

Es probable que del dicho al hecho haya un trecho y nos cueste en ocasiones soltar el dolor que nos produce aquello desagradable que nos acontece, pero podemos poco a poco aprender a gestionarlo mejor para así empezar a ahorrarnos mucho tiempo de sufrimiento innecesario, siendo más felices en el camino. Nuestra actitud lo es todo, especialmente en estas situaciones, y una actitud positiva y abierta al aprendizaje es crucial para nuestro desarrollo y nuestro bienestar.

¿Y tú?¿Cómo abordas tu sufrimiento en el momento en el que éste se presenta? Me apetece mucho conocer tu experiencia respecto a este tema, así que anímate a contármelo en los comentarios :).

¡Hasta el próximo post!