Mes: septiembre 2016

El arte de decidir

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Si te paras a pensarlo, la vida constantemente te pone en situaciones en las que debes de tomar decisiones. En ocasiones, éstas son tan importantes que de ellas dependerá el curso de tu futuro, y por ello es crucial que aprendas a desarrollar tu capacidad para tomar decisiones con éxito.

La decisión ineludiblemente precede al cambio, y si se trata de una decisión importante es probable que el cambio también lo sea. Este hecho suele incomodarnos porque la incertidumbre siempre asusta un poco, pero si tenemos la tranquilidad de haber tomado la decisión correcta podremos simplemente dejarnos llevar con mayor facilidad y tomar a continuación los pasos que sean necesarios. Al fin y al cabo, cuando tomamos una decisión a favor de nuestro desempeño (sea éste personal, profesional, etc.) estamos dándonos la oportunidad de dar la bienvenida a nuevas cosas positivas para nuestra vida, que pueden impactarnos de múltiples formas y contribuir a nuestra felicidad.

Puede ocurrir que a veces retrasemos la toma de una decisión sin darnos cuenta. El retrasar la toma de una decisión puede ser positivo si lo que queremos hacer es madurar una reflexión al respecto, pero puede no serlo tanto si en realidad lo que hacemos es pretender querer aplazar el cambio que ella pueda traer consigo; en dicho caso podríamos estar dejando pasar un tren importante que quizás no vuelva a presentarse.

A continuación quisiera darte algunos consejos que pueden ayudarte a hacer más llevadera la a veces ardua tarea de decidir:

  • Tómate el tiempo necesario para reflexionar.- No te precipites a la hora de tomar una decisión si aún no lo tienes claro, es mejor cerciorarte bien de que lo que vas a decidir es lo correcto para ti. Preferiblemente busca un sitio donde puedas pasar un tiempo a solas para meditar sobre ello, sin que nada ni nadie te moleste.
  • Infórmate y consulta todo tipo de fuentes.- Hoy en día el conocimiento es de muy fácil acceso gracias a Internet y ya no hay excusas para no informarse adecuadamente sobre aquello que nos interesa. Consultar todo tipo de fuentes (ya sean digitales, físicas y/o humanas) puede ayudarte  mucho a inclinarte finalmente por alguna de las opciones que se te planteen como posibles y te generen confusión inicialmente.
  • Escucha a tu voz interior.- Yo hago siempre alusión a la voz interior que todos llevamos dentro a la hora de tomar cualquier decisión (pepito grillo existe después de todo). ¿Por qué es tan importante ésto? Porque generalmente experimentamos una dualidad en la que se baten la mente (diciéndonos lo que puede ser políticamente correcto hacer) y el corazón (indicándonos lo que realmente queremos hacer). Obviamente nos podemos equivocar aún obedeciendo al corazón pero es más raro arrepentirnos después de haber tomado la decisión, ya que habremos hecho lo que verdaderamente sentíamos en dicho momento.

Puede darse el caso de que algunas personas de tu alrededor te aconsejen según su punto de vista y su experiencia, y siempre es de agradecer que otros traten de ayudarte, pero al final la última palabra la tendrás tú. Ésto último es importante que lo tengas en cuenta, puesto que tú eres el principal y único responsable de tu vida y conoces mejor que nadie lo que verdaderamente te hace feliz.

  • Haz uso de la meditación.- La voz interior se puede escuchar más fácilmente en el silencio, esto es, cuando la mente se aquieta. Yo siempre que debo tomar una decisión trato de tomar unas cuantas respiraciones, para  finalmente inclinar la balanza hacia la opción que siento que es más conveniente para mí. Vigila que tu mente no se entrometa en el proceso, debes permanecer relajado y concentrado para que la inspiración pueda fluir libremente hacia ti.
  • Utiliza también la técnica del contraste.- Puedes utilizar la técnica del contraste para acabar de decidirte entre dos o más opciones. Ésta básicamente consiste en ver cómo te sientes al imaginarte habiendo tomado cada uno de los caminos posibles. Aprovecha también para visualizar las posibles consecuencias o cambios que se derivarían de dicha decisión, pensando incluso a largo plazo si fuera necesario. Este ejercicio te servirá para aportarte una mayor claridad acerca de lo que verdaderamente deseas respecto la situación que te está generando confusión.  Lo más importante a la hora de realizar este ejercicio es el cómo tú te sentirías en caso de escoger la opción X , ya que usualmente aquello que está más alineado con nuestro propósito nos hará sentir mejor o más conformes que con el resto de opciones.
  • Si te equivocas a la hora de decidir también aprendes.- Incluso si tomaras una decisión errónea y luego te arrepintieras, podrías aprender y sacar una lección de ello. Nunca el tiempo es perdido y estamos en constante evolución aunque a veces creamos lo contrario.

Espero que estos consejos te ayuden a tomar la decisión más conveniente para ti llegado el momento y que más puertas puedan abrirse para brindarte todo aquello que deseas y mereces 🙂

¡Hasta el próximo post!

 

 

 

El síndrome postvacacional

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Durante el periodo vacacional se abre un espacio para disfrutar del tiempo de ocio entre días bajo el sol en la playa (o la montaña, si lo prefieres) y siestas perezosas (estas quizás más en mi caso, no todo el mundo ama dormir tanto como lo hago yo 🙂 ). Sin duda el ritmo de vida se ralentiza y tenemos la ocasión de poner en orden algunas cosas que habíamos desatendido durante el resto del año debido a la falta de tiempo.

Con la llegada de septiembre suele coincidir la vuelta a la rutinay con ella es posible caer en las garras de lo que ya se conoce popularmente como síndrome postvacacional. Éste es un término que siempre me ha hecho gracia, puesto que obviamente es un mito y no existe dicho síndrome como tal, pero hemos acabado acuñando dicho término a la hora de referirnos a la falta de adaptación que nos puede ocasionar el hecho de finalizar la etapa vacacional para dar paso a una etapa repleta de responsabilidades que atender. En efecto, realizar la transición de una etapa de ocio a una etapa más activa nos puede resultar molesto y en los peores casos el individuo puede llegar a deprimirse si no consigue lidiar con este cambio de un modo efectivo.

El síndrome postvacacional parece ser más frecuente en personas jóvenes o de edad media en comparación con el resto de la población, y puede presentarse en forma de síntomas como fatiga, falta de interés, tristeza,…Parece que nos ha pasado un camión por encima, vaya. Pero no te alarmes, aquí vengo a traerte algunos consejos que quizás te ayuden a lidiar con este fenómeno para no dejarte afectar tanto por él:

  • Ten en cuenta que en la vida todo son etapas.- Sí, puede sonarte a tópico pero es importante darnos cuenta de que nada dura para siempre y de que los cambios están ocurriendo siempre para poner a prueba nuestra capacidad de adaptación. El verano siempre termina, igual que lo hacen el otoño, el invierno y la primavera; la buena noticia es que el verano siempre vuelve, igual que lo harán tus vacaciones llegado el momento, pero por ahora sé paciente y comprende que debes pasar por todas las etapas sabiendo que cada una de ellas aguarda cosas buenas para ti.
  • Trata de buscar actividades de ocio que te gusten.- No todo pueden ser obligaciones en esta vida, y de hecho es muy importante que busques siempre tiempo para desconectar, y no sólo durante tus vacaciones. El hecho de practicar actividades de ocio que te gusten te ayudará a renovar energías y afrontar mejor aquellas tareas que se te hagan un poquito más cuesta arriba.
  •  Vive el presente y agradece todo lo que la vida te ofrezca.- Lo suelo repetir pero creo que es importantísimo este punto, puesto que siempre podemos encontrar cosas que agradecer y podemos disfrutar de cada momento si nos lo proponemos, no es necesario posponer nuestro bienestar ni un segundo, aunque las circunstancias puedan indicarnos de lo contrario.
  • La vuelta es un buen momento para reorganizarte.- Puede pasar que tras un periodo de reflexión durante tus vacaciones hayas decidido que quieres cambiar alguna situación en una o varias áreas de tu vida, y con las pilas cargadas puede serte más fácil llevar a cabo dicha tarea. Reorganizar ciertos aspectos de tu vida puede contribuir a tu bienestar y hacer más liviana la vuelta a la rutina.
  • Puede ser la oportunidad para iniciar nuevos proyectos.- Un poco en línea con el punto anterior, una vez te hayas deshecho de aquello que creas que ya no contribuye a tu bienestar puede ser un buen momento para comenzar nuevos proyectos que te ilusionen y que contribuyan a tu crecimiento personal. Merece la pena que para ello encuentres un momento en el que estés tranquilo y puedan aflorar tus ideas libremente, para encontrar algo que verdaderamente esté alineado con tus propósitos.

Siguiendo lo anterior creo que no te costará demasiado tiempo recuperar el ritmo de antes de las vacaciones y al mismo tiempo hacerlo con la mejor de tus intenciones. Deseo que empieces esta nueva etapa con el optimismo y la fuerza que necesitas :).

¡Nos vemos en el próximo post!