Mes: abril 2016

Introducción a la meditación

De vez en cuando será usual que en este blog hable sobre meditación, puesto que para mí es mucho más que una simple técnica de relajación; es una herramienta que desde hace un tiempo ha cambiado mi vida, y si aún no has tenido ocasión de probarla te animo a que lo hagas y quizás te la cambie a ti también.

Enjoying life
Side view of serene woman sitting on sandy beach against blue sky outdoors

Estamos en una época en la que cada vez más personas deciden iniciarse en esta práctica, debido al ritmo frenético de vida que llevamos,  y numerosos estudios ya han podido reportar los beneficios que aporta meditar diariamente con tan sólo unos minutos de dedicación. Por nombrarte sólo algunos:

  • Alivio de los síntomas de ansiedad y depresión
  • Reducción del estrés
  • Mejora de la concentración
  • Mejora de la presión arterial
  • Aumento de la materia gris del cerebro
  • Mejora de la productividad
  • Mejora la toma de decisiones
  • Y un largo etcétera

El apartado de hoy quiero dedicarlo a introducir la práctica de la meditación para las personas que no la conozcan o nunca la hayan practicado, pero si ya sabes algo del tema y quieres profundizar un poco más te aconsejo que revises los próximos capítulos que iré publicando en esta serie.

Por darte una definición, podríamos considerar la meditación una práctica en la cual el individuo entra en un estado de no-mente, en otras palabras, un estado donde la mente no ejerce su influencia sobre nosotros (a veces también se define como un estado alterado de conciencia). Partiendo de esto, la meditación tiene como objetivo trascender la actividad mental y llevarnos a un estado de paz y bienestar.

Si es la primera vez que lees algo así, quizás puedan asaltarte algunas preguntas:

  • ¿Por qué se pretende calmar la actividad mental?

La mente constituye un diálogo interno continuo que se nutre constantemente de tu proyección en un tiempo pasado o futuro, esto es, está siempre recordando eventos pasados o bien planificando eventos futuros (ello constituye lo que llamamos ego, de esto hablaré más detalladamente en otra entrada). Si te paras a analizar tus pensamientos un poco, verás que realmente esto es así, y puede ser fatigador pasarnos todo el tiempo pensando sin llegar a ninguna parte (a esto yo lo denomino pensar de forma poco constructiva). La mente es una herramienta muy poderosa, pero lamentablemente no se nos ha enseñado a utilizarla adecuadamente ni de forma eficiente. Con la meditación aprendemos a usarla sólo en los momentos que requieran de acciones más intelectuales por nuestra parte, ayudándonos a tomar las decisiones adecuadas en el momento preciso.

  • ¿Qué sucede cuando meditamos?

Al meditar, rompemos con nuestro diálogo interno que suele ser la fuente de todo tipo de preocupaciones, miedos, ansiedades u otros tipos de emociones negativas y nos centramos en vivir el presente. Si te das cuenta, el ser humano por naturaleza no reside en el ahora sino que siempre está en el pasado o en el futuro (siendo más estrictos, su mente reside en el pasado o en el futuro, mientras que su cuerpo físico sigue en el presente). Esto es algo que si te paras a pensarlo no tiene demasiado sentido, nos perdemos lo que tenemos enfrente de nosotros en cada instante, la realidad objetiva, por algo que es ilusorio y que sólo existe en nuestra mente. En mi humilde opinión, creo que podemos vivir la vida de forma más plena viviéndola a cada instante, que no con un ruido mental constante de fondo.

  • ¿En qué consiste la meditación exactamente?

Dicho de forma sencilla, en la meditación centramos nuestra atención en un objeto en particular (puede ser nuestro cuerpo, una vela, nuestra respiración, etc.) para poder frenar el diálogo interno de la mente y anclarnos en el ahora. Este proceso produce efectos múltiples en nuestro cuerpo y mente, aprendemos a estar más alerta a lo que nos sucede en cada momento, y a la larga puede ayudarnos a desautomatizar viejos patrones mentales que ya no nos sean útiles.

  • Meditar entonces equivale a dejar la ‘mente en blanco’?

No debemos confundir el hecho de meditar con dejar la mente en blanco, puesto que ambas cosas no son lo mismo. Al meditar, pueden seguir surgiendo pensamientos, la diferencia reside en que no nos identificamos con ellos, no los seguimos sino que los dejamos ir, como nubes que pasan en el cielo y se van. Al principio esto puede costarnos, puesto que hemos vivido toda nuestra vida con el ‘ruido de fondo’, de modo que cuando estemos meditando la mente fácilmente puede hacer su aparición ‘por la puerta de atrás’; cuando eso ocurra, simplemente volvemos a dirigir nuestra atención en el objeto que hayamos elegido y seguimos con la práctica.

  • Cuánto tiempo debo dedicar a meditar?

En esto no me siento capaz de darte instrucciones. Elige el tiempo que consideres oportuno, seguramente al principio tus meditaciones serán cortas (5 minutos a lo sumo), porque te costará concentrarte y te fatigarás. Con el tiempo es posible que tú mismo decidas ir alargando tus sesiones, y de hecho lo que yo considero ideal es que a la larga mantengamos una actitud de consciencia plena durante todo el día.


Más adelante veremos que la meditación no sólo puede servirnos para sentirnos más relajados, sino para conocernos mejor a nosotros mismos, superar nuestras limitaciones y tener acceso a todo nuestro potencial.

En lo personal, considero la meditación una actitud ante la vida y una forma de acceder a mi verdadero ser. Empecé a utilizarla en una época en la que estaba experimentando una considerable agitación mental, ansiedades y todo tipo de preocupaciones, y hasta el día de hoy he seguido utilizándola. Puedo decirte con total seguridad que he pasado a tener una mente mucho más serena que la que tenía cuando empecé. Algo que me gusta mucho de la meditación es que te hace tomar mayor conciencia de los pequeños detalles de la vida, a valorarlos más, a ser feliz con actividades que pueden a simple vista resultar tediosas o repetitivas, y muchas otras cosas que si empezara a contarte no terminaría :).

Si te ha interesado este artículo, te animo a que permanezcas atento porque próximamente te daré algunas técnicas que te serán útiles para empezar a incorporar la meditación en tu vida, así que permanece atento!

Y tú, ya has introducido la práctica de la meditación en tu vida diaria?

Buenos hábitos, malos hábitos

Me apetecía crear una entrada para hablar sobre los hábitos porque quisiera poner acento en lo mucho que creo que éstos impactan en nuestras vidas, ya sea de forma positiva o negativa. Todos y cada uno de nosotros los tenemos, sin excepción, y algunos de ellos están profundamente arraigados en el inconsciente incluso desde nuestra niñez (ello explicaría por qué aún sigo mordiéndome las uñas y crujiéndome los dedos en mi adultez, hábitos que, si me preguntas, considero odiosos!).

Frustration
Frustrated businessman in eyeglasses touching his head

Obviamente, lo que más se interpone en la consecución de nuestros objetivos son lo que podríamos denominar malos hábitos. Reflexionando sobre mi vida puedo recordar perfectamente épocas en las que tuve poca disciplina, en las que me dejé llevar por estas entidades indeseables cuyo único fin no es otro que el de conseguir una recompensa inmediata/a corto plazo. Por otro lado, aunque queramos erradicar los malos hábitos no es conveniente enredarse en una lucha con ellos, ni sentirnos culpables o juzgarnos por tenerlos; más bien se trata de aprender a cultivar hábitos que se alineen mejor con nuestros objetivos, lo que denominaré buenos hábitos.

Como bien reza el dicho, somos animales de costumbres, y aunque no lo queramos pensamos y actuamos indefectiblemente en base a los hábitos adquiridos a lo largo de nuestra vida. No olvidemos que la forma en que actuamos es la que finalmente decide los resultados que obtenemos en todas las áreas de vida (salud, finanzas, relaciones, etc.), de modo que no es difícil suponer la importancia que tiene el hecho de cultivar hábitos más saludables y beneficiosos para nosotros.

Ahora bien, cómo podemos hacer ésto?

Primero indaguemos en cómo se instauran los hábitos en nuestra grabadora (usaré este término para referirme cariñosamente a nuestro inconsciente).

Los hábitos no dejan de ser acciones que repetimos sostenidamente ante la presencia de una emoción, y toda emoción surge como producto de un pensamiento en nuestra mente. Así pues, en el caso de mordernos las uñas por ejemplo, la emoción asociada a dicha acción viene a ser generalmente un estado de nerviosismo o inquietud, y ello a su vez proviene de un pensamiento respecto a un tema que seguramente nos preocupa o altera.

De forma gráfica, el proceso queda como sigue:

buenos-habitos-malos-habitosEs difícil percatarnos de lo anterior, puesto que ocurre de forma prácticamente simultánea y automatizada, pero sabiéndolo ahora que lees estas líneas, te será más fácil darte cuenta de que un pensamiento correcto puede llevarte a la acción correcta, puesto que constituye el primer paso de la cadena. Como quizás ya habrás escuchado, el tiempo que tarda el cerebro en asumir un nuevo hábito puede oscilar entre 21 y 66 días, las investigaciones no se acaban de poner de acuerdo en esto porque aquí entra en juego un factor denominado neuroplasticidad (en otras palabras, la capacidad que tiene el cerebro para crear nuevas conexiones neuronales), que varía según la edad y otros factores propios del individuo.

Es posible que en ocasiones te cueste pensar positivamente, especialmente en ciertos momentos de tu vida o ambientes donde los agentes externos sean tan poderosos que te arrastren hacia pensamientos y emociones negativas, sin ser tú del todo consciente de ello.

Especialmente para esos casos, yo recomiendo que hagas uso de la técnica de la meditación, de la que hablaré más extensivamente en el próximo capítulo (Introducción a la meditación). Lo que conseguimos con ella es frenar el pensamiento obsesivo y/o negativo que se interpone en nuestro camino hacia el bienestar y que no hace sino crear resistencia y sufrimiento innecesarios.

Una vez empecemos a emprender las acciones necesarias para crear hábitos más saludables y lo hagamos con constancia y disciplina, estaremos más cerca de alcanzar nuestros objetivos en cualquier área de nuestra vida que deseemos mejorar.

¿Y tú? ¿Tienes algún hábito que te gustaría erradicar o que deseas potenciar? Cuéntamelo en la sección de comentarios :).

¡Se bienvenido!

 

Welcome on Green Road Sign
Welcome on Green Road Sign

De todas las veces que he podido ser lectora de blogs en la red jamás pensé que algún día podría saltar al otro lado y convertirme en la mente detrás del texto. A decir verdad, siempre me ha gustado escribir pero nunca se me pasó por la cabeza que dicha afición pudiera convertirse en algo que pudiera ofrecer al público en general, y en particular a aquellos que se sientan atraídos por los temas que aquí se debatirán.

Hoy me complace darte la bienvenida a meditadamente, un juego de palabras que utilizo para  referirme a la esencia de este blog: un espacio que persigue escudriñar temáticas diversas que giran en torno al fenómeno de la mente, y que en muchas ocasiones tratan de ir más allá (algo que se hace en meditación es precisamente eso, trascender la actividad mental para llegar a nuestra esencia).

Un tema del que se sabe tanto y a la vez tan poco me parece digno de ser explorado y comentado. Más aún, de dicha comprensión surgen una multitud de herramientas que pueden contribuir a nuestro desarrollo personal y ayudarnos en la consecución de nuestras metas, mejorando así nuestras vidas significativamente para vivirlas en toda su plenitud.

En este espacio que hoy inauguro pretendo navegar entre lo científico y lo filosófico, dando cabida a temas que me inquietan, me hacen pensar y que me apetece compartir contigo, contándote en el camino mi humilde experiencia de vida.

Asimismo, te invito a que compartas tu propio punto de vista para hacer de este espacio un lugar para la conversación, la elucubración y el intercambio de conocimientos (soy maestra, pero ante todo aprendiz 🙂 ).

Sin querer extenderme mucho más, aprovecho la ocasión para hacerte una pregunta, y así empezar a conocernos un poco:

¿Te has parado a pensar qué impacto tienen nuestros hábitos en nuestra vida cotidiana?

Yo sí me lo he preguntado en más de una ocasión, y por ello dedicaré la siguiente sección  Buenos hábitos, malos hábitos a hablar de ello, así que permanece atento!